 Bicentenario. Una palabra de moda por estos días. Podríamos hasta trazar una larga línea imaginaria que llegara desde Saavedra hasta Redrado. Podríamos hoy aquí y ahora hablar de fondos, de coparticipación, del futbol para todos, de inflación, de lluvias y de otros temas que también están de moda. Pero la palabra de más peso, ya les dije es Bicentenario.
Y es aquí donde me freno, repienso la historia que nos enseñaron en la escuela y no llego a entender si estamos festejando correctamente este año bicentenario o si todavía para estos festejos nos faltan 6 años más.
¿ 25 de mayo de 1810 o 9 de julio de 1816 ?
Repensemos o repasemos:
En Febrero de 1810 España toda se encontraba en manos de franceses. Existía un consejo de Regencia que gobernaba la península en nombre de Fernando VII, prisionero de Napoleón (Napoleón que ya estaba enamorado de Josefina). El 13 de mayo de 1810 (que bien pudo ser martes) llegaron a Buenos Aires las noticias de la caída de la Junta de Sevilla, último bastión del poder de los españoles. Por lo tanto un Sr muy popular por aquel entonces que se llamaba Baltasar Hidalgo, más conocido para nosotros como el virrey Cisneros debió entregarse a las presiones de las milicias criollas y a un grupo de jóvenes revolucionarios. Y convoca a un Cabildo Abierto, para el 22 de mayo. En ese Cabildo dominado por Españoles, se burla la voluntad popular (ya desde entonces empezamos mal) y se establece una junta presidida por el propio ya ex Virrey Cisneros. Nuevas reacciones de milicias criollas y de los jóvenes revolucionarios, Cornelio Saavedra y Juan José Castelli, obtienen la renuncia, ya les dije, del Ex Virrey. La plaza de la Victoria, hoy conocida como La plaza de Mayo fue el lugar donde el pueblo se reúnio e impuso su voluntad, creando la Junta Provisoria Gubernativa del Rio de La Plata: La lista nos la enseño la profesora de historia (gracias Marta) Saavedra, Castelli, Belgrano, Azcuénaga; Alberti; Matheu, Larrea, Paso y Moreno que no son solo calles y creo que me acorde de todos, presidente vocales y secretario. Aquí queda formado el primer Gobierno Patrio, que no tardo en desconocer la autoridad del consejo de Regencia Español.
Avancemos rápidamente por aquel tiempo tumultuoso, marzo de 1816….
Uno de los momentos más difíciles de la revolución. El absolutismo se imponía en Europa y los movimientos emancipadores americanos, desde México y hasta Chile, eran apagados por las tropas realistas. Solo el famoso Rio de la Plata se mantenía en revolución y seguía con gobierno americano.
Es ahí, donde se realiza un congreso, con representantes de Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja, San Luis, Catamarca, Mendoza, Santiago del Estero, San Juan, Córdoba, Charcas, Cochabamba, Tupiza, Mizque y por supuesto…..La Reina del Plata, Buenos Aires. La necesidad era una, dejar de lado los conflictos internos y aunar esfuerzos para alcanzar los objetivos principales….a esta altura como ven hemos tenido desde entonces y hasta esta parte,una historia un poco repetida…pero no por eso aburrida. Volvamos a los OBJETIVOS PRINCIPALES de estos hombres, que eran dos: dictar una “Constitución” y proclamar la “Independencia”. La historia con sus tintes de colores nos dice que los diputados llegaron en carretas, caballos o diligencias y que el 9 DE JULIO DE 1816, en un congreso presidido por Francisco Laprida, según dicen abogado y diputado por San Luis, y con Juan José Paso, diputado por Buenos aires, como secretario, se DECLARA LA INDEPENDENCIA. Se redacta un acta (no se asombren de esto que es normal, el original se perdioooo….) y se firma. La Independencia de la Provincias Unidas del Rio de la Plata, ni más ni menos, significo que el país quedaba libre de toda dominación extranjera.
Vuelvo al punto de partida… BICENTENARIO. ¿Los festejos, deberian ser en el 2010 o en el 2016?
José María: (joven alumno de escuela primaria,levantando la mano) Señora Profesora….no me lo explica otra vez?.
“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce, lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía” |